Existen muchos tipos de negocios que requieren de la disponibilidad de una flota de vehículos más o menos extensa. No hablamos solamente de las compañías de transportes, que constituyen un sector muy relevante de la economía mundial, sino de pequeñas y medianas empresas (pymes) que hacen uso de vehículos comerciales con relativa frecuencia. El desarrollo tecnológico no se ha olvidado de estas firmas y puede ayudarles a hacer más eficiente la gestión de su flota automovilística.

En primer lugar, conviene analizar cuáles son los principales problemas a que se enfrentan las pymes para comprobar las posibles soluciones. La cuestión más candente es la de la seguridad. Los coches y demás vehículos comerciales están siempre expuestos a posibles riesgos en materia de seguridad, incluyendo tanto los posibles robos como los accidentes y demás peligros de la conducción. La prevención de delitos contra la flota de vehículos es relativamente sencilla gracias a las numerosas aplicaciones que permiten monitorizar en tiempo real la situación y ubicación del coche. Por ejemplo, puede definirse un área de actuación en la que siempre debe permanecer el vehículo. Cuando este la abandona, salta la alarma por posible robo.

Claro que cuando el coche está en circulación, quizá la principal preocupación de los gestores de la empresa es el coste del combustible. Esta materia prima, absolutamente indispensable para las pymes, está sometida a importantes fluctuaciones en su precio, dado que se trata de un valor cotizado. Por fortuna, algunas aplicaciones ya son capaces de analizar el rendimiento del motor para tomar diferentes medidas encaminadas a ganar en eficiencia. Así sucede con las plataformas que muestran las rutas que exigen un menor consumo de combustible o con las que detectan cambios bruscos en el tanque de los vehículos (síntoma de una posible avería).

Y para qué hablar de las temidas multas y sanciones administrativas. Un estacionamiento incorrecto o un exceso de velocidad pueden traducirse en una multa que supere con creces los beneficios obtenidos durante el trayecto. Nadie está libre de cometer una infracción pero algunos conductores son más proclives que otros a quebrantar la ley. Por ello, los responsables de las pymes pueden utilizar un sencillo software que les proporciona información sobre el estilo de conducción de cada empleado que se pone al volante de sus vehículos (velocidad máxima, velocidad media, consumo de combustible, desgaste del sistema de frenado…). Con estos datos, será más difícil ocultarnos una conducción temeraria.

Hay aplicaciones para todo tipo de necesidades. Descúbrelas en nuestras próximas publicaciones.