La distopía es uno de los subgéneros de la ciencia-ficción más recurrentes. Esencialmente, se trata de un salto hacia adelante o hacia atrás en el tiempo para contarnos cómo sucederían o hubieran sucedido las cosas de haberse dado una serie de circunstancias en el pasado o en el presente. Hoy te proponemos uno de estos viajes en el tiempo para tratar de descubrir cuál será la realidad de los negocios dentro de diez años. ¿A qué panorama se enfrentarán los profesionales en 2027?

Nuestro primer vaticinio es que la tecnología estará todavía más presente en la actividad económica. Muchos empleos que actualmente son cubiertos por trabajadores de carne y hueso serán mecanizados total o parcialmente. ¿Qué puestos de trabajo podrían verse más afectados? A tenor de los avances registrados en los últimos tiempos, posiblemente el sector del almacenamiento y distribución de bienes de consumo será uno de los que dará entrada a una mayor cantidad de robots. La Inteligencia Artificial (AI, por sus siglas en inglés) será protagonista en este escenario.

También anticipamos cambios significativos en la manera de realizar tareas como la contabilidad o la gestión de datos. Los sistemas automáticos estarán más presentes aunque, en este caso, las tareas de control seguirán requiriendo la presencia de profesionales (muy cualificados, eso sí). Pero, si se pierden tantos puestos de trabajo, ¿a dónde se dirigirá la masa laboral afectada? Posiblemente, las mayores oportunidades vengan de la mano de los servicios eventuales y personalizados (pensemos en Uber y otras plataformas análogas). En general, los profesionales más creativos deberían frotarse las manos porque serán altamente demandados en 2027.

Otra tónica que se hará predominante dentro de diez años es la flexibilidad en las relaciones contractuales. A raíz de los procesos de robotización y liberalización de los diferentes sectores económicos, los trabajadores cambiarán de empleo con mayor facilidad. Los ambientes de trabajo rígido serán cosa del pasado, dando entrada a generaciones de profesionales que se han criado en un mundo cambiante y que han interiorizado la necesidad de reinventarse permanentemente.

Una última predicción que quizá despierte mayores simpatías es la de que en 2027 disfrutaremos de mucho más tiempo de ocio y esparcimiento. ¿Por qué? Básicamente, porque los trabajos requerirán una mayor preparación pero serán menos intensivos. Es decir, las jornadas laborales tenderán a reducirse en muchos casos. Es por ello que tal vez en 2027 empecemos realmente a vivir.