El golf es uno de los deportes más elegantes y, hasta cierto punto, sofisticados. Desde el vestuario hasta los movimientos de los deportistas, esta disciplina confiere a la estética mucha más importancia que otros deportes. Esta visión tan clásica del golf ha impedido que se abra a las nuevas tecnologías. Una situación que podría empezar a cambiar en muy poco tiempo, a tenor de las últimas afirmaciones que nos han dejado algunas de las voces más autorizadas del golf. Veamos por qué.

La última edición del PGA Merchandise Show 2018, celebrado en Orlando hace pocas semanas, sorprendió a más de un aficionado por su notable carga tecnológica. Como si se tratara de desterrar tópicos, los organizadores pusieron especial énfasis en potenciar algunas de las últimas tecnologías al servicio de los golfistas. Aplicaciones móviles, sistemas individuales de seguimiento de los golpes, medidores de velocidad… Un sinfín de posibilidades que, además, se cobrarán una factura bastante menor de lo esperado. No en vano, los monitores portátiles para visualizar sus propias estadísticas pueden conseguirse por tan solo 500 $.

También suscitó mucha atención el catálogo de ECCO, una firma danesa especializada en la fabricación de calzado deportivo. La marca nórdica presentó las conclusiones de sus últimos trabajos, en los que ha realizado un exhaustivo análisis de los pies de muchos golfistas mediante técnicas biomecánicas. Así, los visitantes pudieron comprobar cómo es posible diseñar zapatos para la práctica del golf totalmente adaptados a la planta del pie y sin costuras. Es solamente un ejemplo de lo que la tecnología puede hacer para que el golf gane en comodidad y seguridad sin renunciar a sus señas de identidad, puesto que los zapatos destacan por su cuidado diseño.

En cualquier caso, las aplicaciones móviles y todo lo relacionado con la interconectividad son las grandes dominadoras de la vorágine tecnológica que empieza a llegar al golf. Expertos como Greg Norman, ilustre miembro del Salón de la Fama del Golf, tienen muy claro que las aplicaciones móviles pueden mejorar considerablemente el desempeño de los golfistas, sin contravenir el espíritu del deporte. Por supuesto, otras voces más pragmáticas reconocen que las nuevas tecnologías son un canal imprescindible para conectar con las generaciones más jóvenes. Al fin y al cabo, esta es la única forma para garantizar la continuidad de tan noble deporte.