La digitalización del sistema financiero internacional ha obligado a millones de usuarios a familiarizarse con los términos y procedimientos online más habituales en el sector a marchas forzadas. La mayoría de empresas y particulares agradecen las facilidades que han encontrado para realizar sus operaciones financieras en Internet pero, al mismo tiempo, se muestran recelosos en cuanto a su seguridad. La tecnología Blockchain o “cadena de bloques” parece llamada a jugar un papel esencial en la ciberseguridad.

El Blockchain es un sistema de almacenamiento de datos en el que estos se distribuyen en diferentes bloques, no siendo posible acceder a uno solo de ellos (la información solo está disponible para quienes pueden descifrar toda la cadena). La dificultad para ser hackeada ha convertido a esta tecnología en la más utilizada para operar con las principales criptomonedas, especialmente el Bitcoin. La fiabilidad mostrada hasta la fecha ha llevado a los expertos a recomendar el uso de esta tecnología para gestionar operaciones financieras online.

En realidad, el Blockchain goza ya de un alto grado de aceptación en los negocios, a pesar de que dista mucho de ser la opción preferida para realizar transferencias y otros movimientos entre cuentas. La consultora IDC estima que, en apenas tres años, el 30% de las empresas relacionadas con el comercio y la manufactura se servirán de algún tipo de red de Blockchain. Semejante interés en las posibilidades de esta tecnología se traducirá en un importante crecimiento del mercado de los proveedores de dicho servicio, que podría alcanzar un valor de 20.000 millones de dólares en 2024.

La seguridad es, desde luego, un poderoso argumento para apostar por esta innovadora tecnología, pero no es el único. Dado que el Blockchain va dejando un registro imperecedero de las operaciones que se realizan dentro de la cadena, los usuarios se aseguran disponer en todo momento de la información más sensible para su negocio. También se beneficiarán de una mayor agilidad para realizar operaciones e, incluso, para cerrar contratos. Claro que en este punto podría ser necesario comprobar su encaje legal en cada país.

El sector público tampoco es ajeno a las posibilidades del Blockchain, que se postula como un mecanismo fiable para gestionar, por ejemplo, licitaciones públicas o procesos electorales.

Descubre cómo la cadena de bloques puede reforzar la ciberseguridad de tu negocio en nuestras próximas publicaciones.