La ciberseguridad gana protagonismo en el vocabulario de los internautas en general y de los usuarios profesionales (principalmente, las empresas) en particular. Es lógico que así sea porque las últimas cifras publicadas confirman que los ataques informáticos están cobrándose ya una onerosa factura en todo el mundo. Dado que esta tendencia irá a más a medida que avance la digitalización de nuestro entorno más inmediato, conviene tener claras cuáles son las leyes básicas en materia de ciberseguridad (recopiladas por Forbes).

Si tus sistemas tienen alguna vulnerabilidad, será aprovechada

El modus operandi de los piratas informáticos pasa por detectar posibles vulnerabilidades en cualquier sistema y aprovecharlas para sus fines. Hay que entender que muchos ciberdelincuentes lanzan sus ataques de manera indiscriminada, a la espera de que algún usuario poco prevenido (o mal protegido) caiga en ellos.

La confianza es una pésima consejera

Por principio, desconfía de todo lo que resulte mínimamente sospechoso. La gran mayoría de ataques exitosos se materializan por acciones poco responsables de los usuarios, lo que equivale a decir que los ciberdelincuentes explotan el exceso de confianza de sus víctimas. Es el origen, por ejemplo, del ‘pishing’.

Todo es vulnerable

O, lo que es lo mismo, no existe la seguridad absoluta en Internet. Cualquier sistema puede ser infectado. Esto no es una llamada a desconectarse por completo de la red pero sí a extremar las precauciones durante la navegación. Nada nos asegura la inmunidad plena frente a un ataque informático, por lo que nadie está exento de extremar las precauciones.

Innovar nos pone en peligro

No queremos ser tremendistas pero es evidente que la innovación trae consigo, además de muchas ventajas, muchas vulnerabilidades. Por ejemplo, es bastante plausible que, si no existiera el correo electrónico, el número de casos denunciados de ‘pishing’ sería considerablemente más bajo. Hay que asumir que el desarrollo tecnológico puede ser aprovechado para comprometer nuestra seguridad.

Ante la duda, recuerda la primera ley

El mejor consejo que puede darse a cualquier internauta es pensar siempre que no está protegido. Cualquier pequeña brecha en nuestros mecanismos de protección frente a ciberataques puede ser suficiente para dejar al descubierto todos nuestros archivos. Recuerda que los ciberdelincuentes aprovecharán cada punto débil de tu sistema. Procura tener los menos posibles.