Los cambios tecnológicos se suceden a velocidad de vértigo, hasta el punto de que el tiempo medio para que un dispositivo electrónico necesite actualizarse no hace más que reducirse. Esta tendencia está plenamente interiorizada por las generaciones más jóvenes, especialmente por los millennials, esto es, los nacidos desde los ochenta hasta la actualidad. Sin embargo, muchas voces acusan a los responsables del desarrollo de las nuevas tecnologías de olvidarse sistemáticamente de las generaciones más ancianas, como los nacidos antes de 1950, por ejemplo. Afortunadamente, esta situación empieza a corregirse.

Lo primero que hay que tener claro para entender esta problemática es que las personas mayores no huyen necesariamente de las nuevas tecnologías. Esto no pasa de ser un cliché que estigmatiza a un colectivo muy numeroso y heterogéneo, puesto que muchas personas ancianas desean fervientemente aprender a manejar dispositivos electrónicos. Lo que sucede es que, fruto de su escasa formación al respecto o del deterioro de sus facultades físicas, muchos usuarios potenciales no consiguen encontrar el producto más idóneo. La tableta Breezie aspira a cambiar este estado de las cosas en los próximos años.

Breezie es un dispositivo que no se diferencia en nada de una tableta cualquiera a simple vista. El diseño exterior es idéntico al de cualquiera de las principales referencias del mercado pero las novedades llegan al iniciar sesión. La interfaz de usuario se ha simplificado considerablemente, reduciendo las opciones disponibles en cada pantalla para facilitar su manejo. De este modo, en lugar de saturar a las personas ancianas con multitud de posibilidades y combinaciones, los usuarios podrán navegar cómodamente, evitando la confusión gracias a instrucciones más claras. Todo ello sin renunciar a las aplicaciones propias de una tableta.

La adaptación de Breezie a las características físicas de los usuarios de mayor edad no se limita al diseño de las pantallas. Conscientes de los posibles problemas de coordinación o de la pérdida de sensibilidad en los dedos de la mano, esta tableta senior facilita la ejecución de las acciones. Por ejemplo, puede desbloquearse con un movimiento aleatorio con el dedo y no con un toque ligero sobre un punto concreto o con un deslizamiento preciso del dedo por diferentes puntos de la pantalla. El sistema de reconocimiento de la voz también se ha adaptado a las características de este colectivo.

Como puede intuirse, la apuesta por seducir a las generaciones que más tiempo llevan con nosotros no se limita a una mera cuestión de solidaridad o cohesión social. Las previsiones demográficas no podrían ser más elocuentes sobre el papel de este colectivo en el mercado de mañana. En el año 2030, en torno a un 20% de la población estadounidense superará los 65 años de edad. Como curiosidad, se trata casi de la misma cuota de mercado actual del iPhone en Norteamérica. Así pues, el mero instinto de supervivencia de las marcas debería llevarlas a interesarse más exhaustivamente por las necesidades de cada generación.