Hace algunos años, los teléfonos móviles de medio mundo empezaron a llenarse con una suerte de programas informáticos que permitían al usuario realizar una serie de gestiones. Hablamos de las aplicaciones, un tipo muy particular de software que se instala en los dispositivos móviles y que opera a través de Internet (aunque cada vez cuentan con más funciones sin necesidad de conexión a la red). Los negocios han visto en las aplicaciones un poderoso recurso para mejorar la experiencia de los clientes pero, ¿cómo podemos asegurar el éxito de una app?

Promoción

Si eres de los que piensan que un buen producto o servicio siempre prevalecerá porque los consumidores lo acabarán encontrando sin necesidad de publicitarlo, desengáñate. Los competidores se multiplican día a día en cualquier sector y el tuyo no es ninguna excepción. Las aplicaciones exitosas son aquellas que son conocidas por el gran público, razón por la cual resulta obligatorio realizar una intensa campaña de promoción (acorde con las posibilidades del negocio, lógicamente).

Gratis

Algunas empresas ven las aplicaciones como un servicio más, razón por la cual consideran que los clientes deben asumir el pago de su descarga. Esto resulta totalmente desaconsejable, de acuerdo con la opinión de los analistas. La mayoría de aplicaciones son gratuitas, así que los usuarios rechazarán aquellas por las que se vean obligados a pagar. Cuestión distinta son los servicios que se contraten a través de la aplicación, que sí que deben estar sujetos a las tarifas pertinentes.

Incentivos

¿Qué ventajas obtendrán tus clientes por descargarse y utilizar la aplicación de tu empresa? No puedes plantear la app como un mero catálogo de tus servicios, dado que esto no supone ningún valor agregado para los usuarios. Si vas a lanzar una aplicación, tienes que ofrecer descuentos, promociones o avisos personalizados desde esta plataforma.

Funcionalidad

La aplicación debe permitir a los clientes realizar la mayor parte de sus trámites con nosotros, lo cual incluye consultas y contratación de servicios. Si creamos una aplicación como mero escaparate, ¿qué diferencia habría entre la aplicación y la página web? La app es un instrumento para reforzar la política comercial de la empresa y mejorar la opinión que los usuarios tienen de ella. Difícilmente esto sucederá si la aplicación no facilita la interacción con el negocio.

No dejes que tu empresa se quede descolgada por culpa de la tecnología. En nuestro blog encontrarás los trucos para evitarlo.