Internet concentra un porcentaje cada vez mayor de nuestra actividad, tanto en la esfera laboral como privada. Consecuentemente, el riesgo de sufrir un ciberataque tiende también a incrementarse año tras año. Las técnicas de los hackers pueden llegar a ser muy sofisticadas pero conviene recordar que la mayoría de ataques se deben a errores fácilmente evitables. Cúbrete a tiempo con las siguientes recomendaciones.

Verificar y cubrir brechas de seguridad

Prácticamente todos los ciberataques que han encontrado más eco en la prensa han explotado brechas de seguridad no detectadas a tiempo. Aunque los fabricantes y desarrolladores de programas están atentos para identificar los fallos en los sistemas de seguridad, muchos usuarios hacen caso omiso cuando reciben una notificación de una nueva actualización. Por engorroso que resulte, estos parches de seguridad pueden cubrir los agujeros que permiten a los hackers infiltrarse en nuestros dispositivos.

Antivirus y escudos actualizados y activados

Cuando se adquiere un ordenador, es habitual que la tienda en cuestión nos regale una suscripción a un antivirus (o nos ofrezca un descuento importante en la misma). Tanto si se acepta o no esta oferta, es imprescindible disponer de un antivirus para navegar en Internet. Y cuando finaliza la licencia, lo más prudente es renovarla o adquirir otra con rapidez. La misma lógica debemos aplicar con los dispositivos móviles, que, en un porcentaje muy elevado, carecen de sistemas de protección adicionales.

Cambio regular de contraseñas

Sí, somos plenamente conscientes de que se trata de un trámite pesado donde los haya. No obstante, mantener una misma contraseña durante mucho tiempo puede reducir sensiblemente su eficacia. Conviene adoptar el hábito de cambiar periódicamente las claves de acceso, al menos, para las plataformas más importantes (bancos, servicios públicos, gestiones empresariales…). Recuerda que las contraseñas deben incluir caracteres alfanuméricos y alternar mayúsculas y minúsculas para una mayor protección.

Verificación de la identidad en dos pasos

Comienza a ser habitual para acceder a servicios digitales que las plataformas soliciten la conocida como doble verificación de la identidad. Así, tras introducir el nombre de usuario y la clave de acceso, la página web puede exigirnos la superación de un nuevo control, como los de Captcha. Si eres el responsable de un negocio en línea, considera introducir este sistema de validación de la identidad.

En nuestro blog encontrarás los consejos más actuales para que tu actividad online quede libre de sobresaltos.